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¿QUÉ APORTA LA TERAPIA DEL PAR BIOMAGNÉTICO DEL DOCTOR GOIZ?

Da a conocer su etiología. Desde el punto de vista del Par Biomagnético se trata de la malaria o paludismo, parásito que se transmite por un mosquito.

La definición de esta enfermedad es, según Wikipedia, la siguiente:

“La malaria es una enfermedad producida por parásitos del género Plasmodium. El término malaria proviene del italiano medieval mala aria (mal aire); en español se le llama también paludismo, del latín palus, «pantano».
La única forma posible de contagio directo entre humanos es que una mujer embarazada lo transmita por vía trasplacentaria al feto. O bien, por la transmisión directa a través de la picadura de un mosquito. También es posible la transmisión por transfusiones sanguíneas de donantes que han padecido la enfermedad”

Y el Par Biomagnético tiene tratamiento para eliminar del organismo el agente patógeno que causa esta enfermedad.

Causas y factores desencadenantes
No hay conocimiento de que esta afección se deba a una causa concreta. Más bien se la considera de origen multifactorial, con un suceso inicial que activa y provoca cambios bioquímicos que llevan a la afección. Sin embargo, consultados varios autores, hallamos otras hipótesis.

• Se habla de productos químicos: los organofosforados precipitan la aparición de la enfermedad, aunque no sean la causa auténtica. Estos compuestos orgánicos se encuentran en la composición de muchos insecticidas de uso doméstico y profesional. Su diana es el sistema nervioso de los insectos y su talón de Aquiles es que también afectan al sistema nervioso humano. En el Hospital Clínico de Barcelona, un grupo de médicos investiga esta posibilidad. Hasta el momento parece que la relación es real y no sólo una coincidencia. Más aún, parece que una sola exposición a estos productos puede ser suficiente para desarrollar los síntomas de la enfermedad. Si a estos añadimos que son sustancias que el cuerpo elimina con extremada dificultad, la relación es extremadamente preocupante.

• Otra explicación plausible y con mayor aceptación en los círculos científicos, es una infección vírica similar a la gripe. El virus que la causa es el Epstein-Barr, que infecta al 80% de la población europea aunque no causa estragos pues su infección es leve. Este virus produce una infección aguda similar a una gripe suave de corta duración. Después desaparece y no vuelve a provocar ninguna reacción inversa en el paciente. Esto vale para la mayoría de la población pero para un reducido porcentaje de personas esta infección desemboca en el síndrome de fatiga crónica o fibromialgia. Este virus es el responsable de la encefalomielitis miálgica, una de las enfermedades con las que hay que hacer un diagnóstico diferencial para asegurar que el paciente sufre fibromialgia.

• Se descubrieron trastornos hormonales: las hormonas son sustancias producidas por diversas glándulas (pituitaria, tiroides, suprarrenal, etc.) y ejercen su acción en una zona distante a la de su producción. Se ha visto que en la fibromialgia existen alteraciones en el eje hormonal que produce el cortisol. Dicha sustancia se produce en la corteza de las glándulas suprarrenales. Sus funciones son: responder a cualquier tipo de estrés y aportar energía para que el cuerpo pueda responder a las demandas adicionales provocadas por el estímulo estresante. Los pacientes con fibromialgia producen menos cortisol del adecuado ante diferentes tipos de estímulos.

• Otra hormona que se produce de manera anormal es la del crecimiento. Esta sustancia la produce la glándula pituitaria, que está dentro del cerebro. Se genera principalmente por la noche, durante las etapas profundas del sueño. En La edad adulta se produce hormona del crecimiento en menor cantidad y su función es, entre otras, la de preservar la masa muscular. Se ha probado que un subgrupo de pacientes con fibromialgia presenta una deficiente producción de hormona del crecimiento. Se mostró mediante una nueva tecnología llamada SPECT, que las pacientes con fibromialgia tienen una disminución del flujo sanguíneo en ciertas zonas del cerebro, especialmente en el tálamo, que es un centro encargado de inhibir las sensaciones dolorosas y que también regula la función del sistema nervioso autónomo.

• Asimismo se han encontrado irregularidades en algunos neurotransmisores. Los impulsos nerviosos se propagan como corrientes eléctricas que viajan a lo largo de la fibra nerviosa. En las zonas de conexión (las sinapsis) se producen sustancias que actúan como puestos de relevo, permiten la comunicación entre diferentes fibras y, por lo tanto, la continuidad de los impulsos nerviosos. A estas sustancias se las denomina neurotransmisores. La serotonina es una de estas sustancias, que produce múltiples efectos; uno de ellos es el de mejorar el talante de las personas. En los pacientes con fibromialgia se han encontrado niveles disminuidos de productos similares a la serotonina. La serotonina es un derivado del triptófano que participa en la regulación del sueño profundo y también actüa sobre la percepción del dolor.

• Otro factor a tener en cuenta es el reconocimiento de que las pacientes con fibromialgia tienen sensibilización en las vías centrales del dolor. Podríamos decir que los nervios encargados de transmitir dolor están irritados de manera permanente.

• En los últimos años, se ha prestado atención especial a las células gliales de la médula espinal como mediadoras del dolor crónico. Durante mucho tiempo se supuso que éstas células sólo servían como estructura de sostén de las neuronas. Estudios recientes demuestran que, después de un fuerte traumatismo, las neuronas producen sustancias que pueden activar células gliales como la fractalicina. Una vez activadas, las células gliales secretan ciertas sustancias, llamadas citocinas proinflamatorias que pueden inducir al dolor. Se está investigando si existe alteración glial en la fibromialgia.

• Relación entre células energéticas y dolor muscular: la producción de energía que nuestro cuerpo necesita para funcionar, el ATP o Adenosintrifosfato, tiene lugar en las mitocondrias de las células. Muchas disfunciones que se observan en la fibromialgia están relacionadas con anomalías en las mitocondrias. Cuando por cualquier causa las mitocondrias se contaminan o dejan de funcionar correctamente, la persona se cansa y su organismo empieza a producir ácido láctico en exceso, provocando dolor muscular.

• No menos importante es la hipótesis que defiende que el problema radica en el deficiente metabolismo del hígado, el cual se origina en las paredes del intestino. Estas son permeables para permitir el paso de los nutrientes a la sangre. Al ser la barrera intestinal imperfecta, es fácil que se cuelen algunos “intrusos”. Los verdaderos problemas comienzan cuando las paredes intestinales se inflaman y se hacen hiperpermeables: permiten el paso, junto con los nutrientes, de sustancias de desecho y tóxicos alimenticios. Estos llegan hasta el hígado y los riñones para su eliminación. Al ser desbordados por los mismos aparecen en acción el sistema inmunitario que los considera enemigos y les declara la guerra. Esto supone un desgaste vitamínico para el cuerpo y se producen sustancias tóxicas que pueden acumularse en diversas partes del cuerpo, produciendo lesiones a distintos niveles: óseos, musculares, neuromusculares.

• Existen multitud de causas que pueden producir inflamaciones e hipermeabilidad intestinal:

  • El consumo de alimentos no permitidos (lectinas con propiedades aglutinantes).
  • Tratamientos con medicamentos esteroides, antiinflamatorios no esteroides, incluyendo la aspirina. Dichos medicamentos inflaman la pared intestinal y provocan el ensanchamiento de los espacios de las células.
  • Flora intestinal anormal, producida sobre todo por el abuso de los antibióticos.
  • El abuso de productos animales, grasa, productos lácteos y la ingesta de poca fibra que favorecen el desarrollo de las bacterias coli, causantes de putrefacciones en detrimento de las beneficiosas ácidofilas.
  • Sustancias que irritan el tubo digestivo como el tabaco, alcohol, café, aditivos, especias, azúcar…
  • Consecuencias de un intestino inflamado: absorción no adecuada de los nutrientes, gases, hinchazón y dolores abdominales, indigestión, estreñimiento o diarrea. Las proteínas transportadoras pueden resultar dañadas y entonces hacen su aparición las deficiencias de nutrientes, como el calcio, el magnesio (que induce a contracturas musculares por todo el cuerpo, sobre todo espalda, cuello y extremidades), el cobre, el zinc o el selenio.

• La fibromialgia puede desencadenarse por traumas como la cirugía o las hernias inguinales; pero también puede empezar súbitamente después de una caída, un accidente, miedo o un disgusto. En las mujeres, los primeros síntomas también puede aparecer después de un cambio en su equilibrio hormonal, como ocurre en la menopausia, una histerectomía o un parto

DESENCADENANTES MAS FRECUENTES

 Un traumatismo físico: accidente, operación, caída, etc.
 Un traumatismo psíquico: abusos sexuales durante infancia o adolescencia, miedos, ..
 Excesos de actividad física: trabajo, deporte,..
 Situaciones prolongadas de estrés: entorno social, familiar, relaciones de pareja,..
 Temperamento especialmente sensible.

Otros posibles desencadenantes:

 Rotura de las prótesis mamarias de silicona.
 Intoxicación crónica por compuestos químicos: metales pesados, compuestos químicos como aditivos, derivados industriales como la dioxina, plaguicidas y otros compuestos utilizados por la agricultura convencional.
 Alteraciones cerebrales: reducción del flujo sanguíneo cerebral en ciertas partes del cerebro que se relacionan con la memoria y la concentración, así como las que controlan las funciones de regulación del dolor: el núcleo caudal y el sistema límbico.
 Anemia, parásitos, hipoglicemia, hipotiroidismo, vacunaciones masivas, la intoxicación crónica con mercurio por las amalgamas dentales, la contaminación atmosférica creciente, la proliferación de los agentes químicos en nuestra alimentación y nuestro entorno

 VÉRTIGOS, MAREOS, HIPOACUSIA, TINNITUS O ACÚFENOS

Siendo las causas del vértigo de origen variado, es de cierta frecuencia que los pacientes que llegan a consultar por terapia complementarias ya han intentado sin éxito el control de esta dolencia con la medicina tradicional.

Las personas que sufren de vértigo manifiestan una sensación de inestabilidad postural que suele acompañarse de náuseas y vómitos, incapacidad de mantenerse de pie en forma estable sintiendo que las cosas a su alrededor giran en torno suyo o van de arriba abajo. Puede también sentir ruidos o pitos en el oído (acúfenos)

Se clasifican  en: vértigo periférico cuando se afecta el  laberinto  (una estructura del oído interno) y el vértigo central cuando se afecta el nervio craneal  (lleva información del oído al cerebro) o los núcleos del cerebro  (que procesan la información)

Infecciones bacterianas, virales o de parasitos, traumatismos cefálicos, procesos isquémicos (falta de riego sanguíneo adecuado) que afectan al encéfalo o estructuras del oído, tumores que comprometan al nervio acústico y causas idiopáticas o desconocidas son algunos de los factores desencadenantes del vértigo.

Características del vértigo periférico son: Vértigo intenso de tipo posicional pudiendo haber nistagmo transitorio de dirección fija.

Características del vértigo central son: Vértigo leve no posicional, con nistagmo persistente  y de dirección variable.

Se debe  definir si el origen  ha sido de tipo inflamatorio con o sin infección, de tipo vascular cerebral, por lesiones traumáticas o producto de tumores cerebrales, ya que indudablemente el pronóstico y el tratamiento variarán notablemente en uno y otro caso.

También hay que referirse al Síndrome de Ménière, como una enfermedad que afecta al oido interno. Su causa es desconocida, y está caracterizada principalmente por vértigo, y suele acompañarse de acúfenos o tínitus, hipoacusia y náuseas, presentando estos últimos previos al vértigo. Las crisis vertiginosas  aparecen casi siempre en períodos repentinos que pueden durar incluso horas; sin embargo, el acúfeno y la sensación de mareo pueden permanecer días en quienes padecen esta enfermedad.

PROBLEMAS DIGESTIVOS

 

Tanto las mujeres como los hombres pueden presentar problemas en el sistema digestivo. Lo cual se convierte en una de las razones principales que hace que las personas tomen medicamentos con y sin receta médica. La mayoría de los problemas digestivos causan síntomas a corto plazo, como diarrea o estreñimiento. Otros problemas digestivos, como el síndrome del colon irritable (IBS, por sus siglas en inglés), pueden ser crónicos.

Algunos problemas digestivos ocurren con más frecuencia en las mujeres que en los hombres. A veces, los problemas digestivos están asociados con problemas ginecológicos, con los cambios hormonales durante el embarazo y con la menstruación.

Los problemas más comunes del sistema digestivo son: Estreñimiento, diarrea, acidez, síndrome del colon irritable, hemorroides y gases.

La mayoría de estos problemas por lo general no son graves. Sin embargo, en algunos casos, estos problemas pueden indicar la presencia de otros problemas médicos más graves.

Existen 2 tipos de alteraciones gastrointestinales. Veámoslos muy rápidamente, para no confundirnos:

1.- Infección Intestinal.

2.- Intoxicación.

La diferencia es que en la primera, los microorganismos se introducen en el cuerpo, y  en él se desarrol¡lan hasta  desarrollar unos síntomas.  En el segundo caso, las responsables del daño son toxinas que son formadas de manera previa por microorganismos patógenos desde el exterior y que son ingeridas por la persona con posterioridad.

En la infección gastrointestinal,  la bacteria debe  fijarse  a la mucosa intestinal, y multiplicarse en ella, y es a partir de entonces cuando se presentan los síntomas. En la intoxicación, los síntomas son casi inmediatos después de consumir estas toxinas, a través de alimentos o bebidas.

Una vez que se han diferenciado las mismas,  indicaremos la diferente acción que pueden provocar estos patógenos:

1.- Microorganismosque perforan y penetran en la mucosa intestinal, provocando los siguientes síntomas: fiebre y reacciones inflamatorias consideradas fuertes.

2.- Microorganismos que producen toxinas provocando diarrea pero no inflamación.

3.- Microorganismos que provocan diarrea y también inflamación. 

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